Cuando finalmente entendí lo que estaba viviendo,
todo fue más claro.
Me desenamoré
y nada de lo que antes justifiqué,
era ya aceptable.
Me desenamoré y te odié.
Odié todo lo que me hiciste.
Odié como me trataste.
Odié cada parte de vos, cada parte de nosotros.
Me odié por estar ciega,
por no escucharme.
Me odié por dejar que me lastimaras.
Pero me perdoné,
y sané.
O eso trato.