Se pueden pensar las obras de estas autoras de manera simultanea ya que ambas surgieron en el mundo cultural rioplatense de comienzos del siglo XX. En este contexto, la escritura femenina era un gran acto de valentía. Ambas fueron tan respetadas como criticadas: el mismo Borges llegó a acusar a Alfonsina Storni de tener mal gusto y ser "chillona" (adjetivo que no solo subestimaba su estilo, si
no que también lo hacia con la capacidad intelectual de la autora).
En los versos de estas dos poetas se mostraba su desacuerdo con el modelo de la masculinidad y con el rol de la mujer. Storni fue quien mas inclinó la balanza y fue quien desarrolló el tema de la igualdad de derechos para las mujeres. En su poema "Tu me quieres blanca" denuncia la desimetrias sociales entre un hombre que deseaba y "diseñaba" a una dama ideal y una mujer que debía cumplir y obedecer dicho estereotipo.
Delmira Agustini gozó de una gran visibilidad ya que el poeta latinoamericano Rubén Dario escribió un artículo sobre ella en el cual afirmaba que de todas las mujeres escritoras que había, ninguna lo había impresionado tanto como Agustini, ya que ella poseía un alma sin vuelos y un corazón de flor.
Su obra abordaba el tema del amor sensual femenino con osadía y refinamiento: ambas características que le permitieron posicionarse como una gran referente de la poesía femenina de la época. Sus versos, ademas, eran atrevidos y abundaban corolas que se abrían y cuerpos delicados que se entregaban a las jaulas de los buitres. Ella le cantaba a el amor idealizado siempre tocando lo sensual.
Su vida llega a su fin cuando su ex marido, Enrique Job Reyes, ( con quien había compartido cinco años de noviazgo y no había compartido ni un mes casada) la asesinó de un disparo a los 27 años de edad. Horas mas tarde, Reyes se suicida.
Alfonsina Storni tuvo otra suerte, debió esperar a que Amado Narvo (gran representante del modernismo) publicase sus poemas en Mundo Argentino para ser conocida. Años antes, en 1916, comenzó a frecuentar círculos literarios iniciando así su camino poético y se desempeñó como colaboradora de diarios como Crítica y La Nación ( donde firmaba sus textos con el seudónimo de Tao-Lao).
Su poesía era intima y sentimental, instaló el derecho de la mujer a sentir y amar sin prejuicios y a expresarlo libremente. Si bien la figura masculina era un blanco en varios de sus textos, Storni le exige a las mujeres que se pongan a la altura de sus posibilidades y abandonen el estado de debilidad con el que tanto se lo adjudicaba al sexo femenino.En 1938, al enterarse de que estaba muy enferma, se suicida en Mar del Plata arrojándose al mar. Antes de hacerlo había escrito un poema titulado "Voy a dormir" el cual puede ser leído como una especie de despedida.